Desde que somos estudiantes escuchamos a menudo que “debemos” trabajar en equipo y que para pasar cierta materia tenemos que exponer el tema que nos tocó. Tristemente “todos” hemos vivido la fea experiencia de que unos hacen más que otros, o que a la hora de la exposición acabamos leyendo el contenido que con “gran esfuerzo” plasmamos en pliegos de papel bond.

El argumento de por qué debemos trabajar en equipo es que sólo así obtendremos mejores resultados. Sin embargo, aquella misión parece ser imposible porque es más fácil ser individualista. Con los años descubrimos que el problema no es que hayamos pasado la materia de “panzazo” o que de plano hayamos reprobado, el problema es que llegamos con este chip individualista a los trabajos, donde además de todo permean los protagonismos y en ocasiones hasta el ego.

Para que crezcan las agencias de publicidad, relaciones públicas, BTL, de medios, cualquiera que sea la denominación, es necesario aprender que el barco no navega bajo el yugo de una sola persona. Aquí no deberían02 haber “directores de orquesta”, y no porque no existan las jerarquías, sino porque hay organizaciones donde los organigramas horizontales son más motivadores y funcionales; aquí cada pieza hace que funcione el sistema.

Bajo esta premisa, New Evolution Ventures, fondo de inversión que administra los gimnasios de Alex Rodriguez y Madonna, comparten por qué hay que construir equipos de este tipo:

Liderazgo. Al trabajar en conjunto con tus compañeros, se fomenta esta cualidad, pues quien cuenta con ella, es capaz de distinguirse del resto, y toma decisiones que permitan el crecimiento y desempeño del equipo.

Motivación. De esta forma se logran objetivos y fomentas que los demás se esfuercen más.

Integración. Así como engranes bien engrasados en la maquinaria de un reloj, el equipo debe estar bien acoplado, y así, los resultados esperados serán los conseguidos.

Eficacia. Es la capacidad para conseguir resultados, y esto es fundamental para tener éxito. Es por ello que integrantes eficaces harán un equipo que logre lo que se propongan todos.

Adaptación. Aprender a trabajar con las condiciones que se tengan y así obtener el mejor rendimiento.

Un grupo de trabajo bien integrado funciona como una unidad en pro de la meta en común, por lo que es tarea impostergable realizar actividades, jornadas y prácticas que fomenten el trabajo grupal, la coparticipación y la solidaridad entre los distintos sectores y miembros de la organización.