A pocos días de que uno de los eventos deportivos más grandes en audiencia global inicie formalmente, las marcas toman fuerza y presencia en tierras mexicanas, listas para transmitir la euforia mundialista y promover la afición por el futbol soccer en México.
En este contexto, Grupo Grisi presenta la campaña “Juguemos juntos” a través de Ricitos de Oro, una estrategia de experiencia que conecta el cuidado infantil con la cultura futbolera de nuestro país.
Esta iniciativa está dividida en el ámbito material y en el digital, pues la marca desarrolló una edición limitada de sus líneas Ricito de Oro Manzanilla y Ricitos de Oro Biopure, cuyos empaques presentan diseños que transformaron la icónica tapa sonaja en un balón de futbol.
En la parte digital, la marca presenta al Osito RO en realidad aumentada, mismo que a través de un QR en los empaques cobra vida y ejecuta una jugada animada, con el fin de acercarse a los más pequeños de la familia, ya que más del 60% de consumidores en América Latina interactúan con contenidos digitales vinculados a productos físicos, de acuerdo con Statista.
“A través de esta nueva estrategia de comunicación, buscamos transformar la rutina diaria del baño en un espacio de conexión y alegría, demostrando que la pasión por el balón nace desde los primeros años de vida y que lo más importante es que en familia juguemos juntos”, comparte Mónica Chavarría, Gerente Grouper Baby & Kids de Grisi.
Este enfoque responde a un consumidor cada vez más fragmentado. En México, casi el 80% de los internautas consume video digital, según la Asociación de Internet Mx. Además, la campaña cuenta con refuerzo en televisión y redes sociales para cubrir el otro 20%.
Considerando que en su última edición el Mundial de Futbol superó los 1.500 millones de espectadores acumulados, según datos propios de la FIFA, las marcas esperan una audiencia superior y demanda similar.
Por esta y más razones, la marca se apoya en el contexto deportivo. Aparte, se inserta en una conversación cultural de alto alcance llevada a un terreno familiar, como lo es la rutina de higiene personal.






