Las pequeñas y medianas empresas en México y en el mundo confían en la economía mundial, ya que estiman un aumento anual del 7% de sus ingresos durante los próximos tres años, según la Encuesta para Pequeñas y Medianas Empresas de American Express: Global SME Pulse.

México tiene la estimación más alta de todos los países, esperando un 42% en la tasa de crecimiento de los ingresos para el próximo año y un promedio de 32% durante los próximos tres años.

Del mismo modo, seis de cada 10 son positivos acerca de la economía local, a pesar de que destacan la incertidumbre del mercado local como una de las mayores amenazas externas para sus negocios.

Otro tema emergente del informe de este año es que las PyMES de todo el mundo también están adoptando prácticas comerciales responsables como una forma de atraer a más clientes. En todo el mundo, los clientes exigen productos y servicios más éticos y sostenibles.

Es importante señalar que México fue uno de los países, entre los 12 que participaron, con una visión más positiva de la economía global, ya que las PyMES mexicanas mostraron un incremento de aproximadamente el 40% en su confianza (58% frente a 18% en 2016)

Tecnología e innovación: las apuestas para impulsar el éxito

El uso de tecnología de punta será uno de los retos en los que las PyMEs mexicanas continuarán trabajando arduamente durante los próximos tres años, siendo el mercado que más énfasis pone en esto en comparación a otros.

Además, el 44% señala que optimizar los procesos a través de la tecnología será muy importante en los próximos tres años para mejorar la efectividad operativa, mientras que el 62% menciona que las interfases de sitios web de alta calidad y fáciles de usar serán herramientas tecnológicas de gran relevancia. Las Pequeñas y Medianas Empresas se enfocarán más en la experiencia de sus clientes.

El 82% de las PyMES mexicanas priorizan mejorar su infraestructura de comunicaciones en los próximos tres años. La idea es simplificar los procesos y aumentar la eficacia operativa.

Enfoque en el cliente será factor clave

Con niveles significativamente más altos de confianza, las PyMES han aprovechado los atributos únicos que poseen, desarrollando diferenciadores, innovando y creando relaciones más fuertes con sus consumidores. Esto para crear ventajas competitivas que sirvan como base para su crecimiento.

El principal factor en todo esto es el compromiso de comprender más sobre el cambio de la demanda de los clientes, invertir en sistemas de información más eficaces y más rápidos para mejorar la toma de decisiones; e identificar fuentes alternativas de financiamiento para acelerar el crecimiento.

Respecto a la entrega de productos y servicios, el 72% de los participantes del Estudio Global SME Pulse de American Express concuerda en que la competencia se ha intensificado y las grandes compañías se han vuelto más poderosas, por ello las PyMEs deben garantizar que sus clientes tienen exactamente lo que desean.

En línea con lo anterior, 54% coincide que los consumidores demandan más servicios y productos nuevos o a la medida, y entender las cambiantes demandas de los consumidores es la estrategia más importante para el crecimiento de los ingresos, seguido de acciones efectivas de mercadotecnia y ventas dirigidas a clientes locales.

Además, el 72% de los participantes está de acuerdo en que la competencia se está intensificando a medida que las grandes empresas se vuelven más poderosas y parece que las PyMES están respondiendo asegurando que les den a los clientes exactamente lo que quieren. El 76% acepta que los clientes exigen prácticas comerciales y productos más éticos, y el 68% está de acuerdo en que esto mejorará el crecimiento y la rentabilidad.

Enfoque en eficiencia para un mejor rendimiento financiero

El 79% menciona que son más efectivos al manejar las operaciones del día a día que otros en su industria, pero el 52% también busca mejorar este rubro en los próximos tres años para las PyMEs.

El 47% de los pequeños y medianos empresarios buscarán aumentar la eficiencia operativa para contribuir a un mayor rendimiento financiero; asimismo planean duplicar esfuerzos para expandirse hacia nuevos mercados internos.

Desafíos en 2018: el que no arriesga no gana

Además, las PyMES están dispuestas a tomar riesgos; el 49% señala que defender su posición en el mercado frente a sus competidores será clave en los próximos tres años para el desempeño financiero. Y a pesar de que solo el 39% se describe como disruptor, 57% está de acuerdo en que están dispuestos a tomar grandes riesgos para alcanzar grandes recompensas y objetivos.

Las PyMES siguen siendo positivas de que pueden enfrentar cualquier desafío de frente, pues el 80% de ellas considera que son muy importantes para mantener una economía saludable en el país y están fuertemente comprometidas a incrementar su eficiencia operativa y a impulsar el crecimiento en 2018.